OFTALMOLOGÍA INFANTIL JEREZ.
Mucho por vivir, mucho por ver.
Descubrir, vivir, conocer, disfrutar, sentir… Vamos a encargarnos de que la vida, la conjuguen en gerundio.
Ellos dependen de nosotros, así que no podemos mirar para otro lado.
La oftalmología infantil está dirigida a detectar, analizar, tratar y realizar un seguimiento de las enfermedades oculares de niños y niñas. En muchos casos ellos no saben si lo que les ocurre es normal o no y por tanto, somos nosotros los que tenemos que llevar un control de su evolución y acudir a especialistas (como nosotros) para evaluar el riesgo o normalidad de cada situación.
Principales problemas visuales en niños.
DEFECTOS DE REFRACCIÓN EN NIÑOS.
La cirugía refractiva permite acabar con problemas como la miopía, hipermetropía y/o astigmatismo en un abrir y cerrar de ojos.
AMBLIOPÍA U OJO VAGO.
Caracterizada por la dificultad objetos cercanos, la presbicia es una enfermdedad que padeceremos prácticamente toda la población debido al envejecimiento, y cuya única solución definitiva es la cirugía.
ESTRABISMO INFANTIL.
La operación de cataratas es una cirugía sencilla y efectiva donde sustituimos el cristalino que ha dejado de ser transparente por una lente intraocular. Recupera tu visión de forma rápida, indolora y sencilla.
NISTAGMUS.
El glaucoma es un daño irreversible y progresivo del nervio óptico. Diagnosticarlo a tiempo es vital para llevar una vida normal. Nuestro Láser de Trabeculoplastia Selectiva ofrece una alternativa segura y eficaz a los colirios e incluso a la cirugía.
01
Glaucoma o cataratas congénitas.
02
Obstrucción del lagrimal.
03
Conjuntivitis.
04
Retino paíta del prematuro.
Vale, hasta aquí bien pero, ¿qué síntomas deben alertar a los padres?
Siempre vamos a recomendar que de manera periódica, llevéis a los más pequeños a consultas o revisiones con el fin de detectar problemas asintomáticos o bien, que no hayamos percibir en casa.
Aún así, aquí tenéis una serie de síntomas que pueden evidenciar de que algo no va bien.
Ausencia de fijación y/o seguimiento de la luz, a partir de los 3 meses.
A los 3 meses, los bebés normalmente deben ser capaces de fijar su mirada en objetos y seguir movimientos de luz con los ojos. Si no lo hacen, puede ser indicativo de condiciones como cataratas congénitas, retinopatía del prematuro, o problemas neurológicos, y requiere evaluación oftalmológica urgente.
Desviación de los ojos.
En niños, puede ser un signo de estrabismo, una condición que puede causar visión doble, pérdida de percepción de profundidad o ambliopía (“ojo vago”). Detectar y tratar esta condición a tiempo es crucial para el desarrollo visual adecuado y puede requerir el uso de gafas, parches o cirugía.
Se acerca demasiado a los objetos que observa (TV, escritura, lectura).
Esto significa que el niño tiene dificultad para ver claramente a distancia y por eso necesita acercarse para ver mejor. Este comportamiento es un signo de que necesita una evaluación oftalmológica para determinar la necesidad de corrección visual, como gafas.
Mueve los ojos de forma errática.
Esto puede indicar problemas neurológicos o visuales, como daño en los nervios o estructuras del ojo, o condiciones como albinismo ocular. Es importante que un oftalmólogo pediátrico evalúe esta condición para diagnosticar y tratar cualquier problema subyacente.
Sufre dolores de cabeza después de un esfuerzo visual o tiene los ojos rojos frecuentemente.
Puede indicar problemas visuales como la hipermetropía o el astigmatismo. Estos síntomas sugieren que el niño está esforzando sus ojos para ver claramente, lo que causa fatiga ocular y dolores de cabeza. Es esencial una evaluación oftalmológica para identificar y corregir estos problemas, posiblemente con el uso de gafas.
Cierra un ojo, parpadea o se frota los ojos con frecuencia.
Puede ser un indicio de problemas visuales como el astigmatismo, la hipermetropía o el estrabismo. Estos comportamientos pueden ser intentos del niño para mejorar la claridad de su visión o reducir la incomodidad visual.
Entrecierra los ojos para mirar objetos lejanos.
Al entrecerrar los ojos, reduce la dispersión de la luz y mejora el enfoque, lo que facilita ver con mayor claridad a distancia. Este comportamiento indica la necesidad de una evaluación oftalmológica para determinar si se requiere corrección visual, como gafas.
Pupila blanquecina o grisácea.
Puede ser un signo de una condición ocular grave como la catarata congénita, el retinoblastoma o una enfermedad retinal. Este síntoma, conocido como leucocoria, requiere una evaluación oftalmológica urgente para diagnosticar y tratar adecuadamente cualquier afección subyacente que pueda afectar la visión y la salud ocular del niño.
Así opinan de nosotros.
Así somos nosotros.
¿Os acordáis de ese profesor de la infancia al que os cruzáis por la calle y seguís hablándole con ese cariño que le guardáis desde pequeños? Pues ese es nuestro papel. No queremos que nos veáis como oftalmólogos, sino como esa persona que te ayudó a que tu vida fuera más cómoda y simple.
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